A principios de este mes, la académica del Departamento de Ingeniería Comercial de la Universidad Técnica Federico Santa María, Pilar Jano, participó en el III Simposio Ciencias y Huellas de la Agricultura, organizado por estudiantes del Doctorado en Ciencias de la Agricultura de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

El simposio estaba compuesto por cuatro paneles de distintas áreas de la agricultura. La académica ICOM lideró, junto con otros expertos, el panel de Economía Agraria.
¿Sobre qué trató su presentación en el simposio?
Yo presenté un trabajo sobre los desiertos alimentarios, que son zonas en las cuales las personas están muy alejadas de algún lugar que venda alimentos, como supermercados, ferias libres o minimarkets.
¿Qué analizaron específicamente en esta investigación?
Lo que estimamos con mis coautores es larelación causalentre el desierto alimentario y la seguridad alimentaria. Es decir, si efectivamente estar en un desierto alimentario hace que las personas sean más propensas a sufrir inseguridad alimentaria, ya sea moderada o severa.
¿Qué datos utilizaron para realizar este análisis?
Este análisis lo realizamos utilizando la base de datos CASEN, que es representativa a nivel nacional en términos de caracterización socioeconómica de los hogares. En la estimación también consideramos las redes que puede tener un hogar, por ejemplo, la posibilidad de pedir dinero prestado a alguien.
¿Qué resultados obtuvieron al incorporar las redes de apoyo de los hogares?
Nos damos cuenta de que, si bien vivir en un desierto alimentario tiene un efecto sobre la inseguridad alimentaria, este efecto es mucho menor que el efecto de la red social. Es decir, si las personas tienen más redes, a pesar de vivir en un desierto alimentario, tienden a tener menor inseguridad alimentaria.
¿Cómo se interpreta este resultado desde la perspectiva de las políticas públicas?
Desde la perspectiva de las políticas públicas, esto sugiere que quizás hay que replantear el enfoque. No se trata de dejar de preocuparse por el acceso a los alimentos, pero el efecto de potenciar las redes comunitarias tiene mayor incidencia en la reducción de la inseguridad alimentaria.
¿Por qué es relevante este estudio en la literatura sobre desiertos alimentarios?
Si bien existe literatura sobre desiertos alimentarios, son pocos los trabajos que han tratado de hacer una estimación causal. Muchos estudios muestran correlaciones, pero la causalidad es más difícil de identificar.
¿Identificaron otras variables relevantes en el estudio?
Sí, hay otras variables que resultan interesantes, aunque no son el foco del estudio. Por ejemplo, tener mayores ingresos reduce la inseguridad alimentaria. Ser mujer aumenta la inseguridad alimentaria, pero ese efecto no se explica solo por el hecho de ser mujer, sino por la estructura del hogar. En hogares donde la mujer es jefa de hogar y está sola con los hijos, la inseguridad alimentaria tiende a ser mayor. En esa misma línea, los hogares con hijos son más propensos a presentar inseguridad alimentaria, mientras que los hogares con más adultos tienden a presentar menor inseguridad. Además, los hogares rurales son menos propensos a la inseguridad alimentaria, probablemente porque pueden producir su propio alimento.
¿Dónde más se ha presentado esta investigación y en qué etapa se encuentra actualmente?
Esta investigación también la presenté en el Congreso Nacional de Economistas Agrarios de Chile. A partir de eso hemos ido avanzando y, en este simposio, presenté una nueva versión del trabajo, en la que estamos tratando con mayor cuidado y especificidad el tema de la endogeneidad de las variables del desierto alimentario y de las redes. Pensamos enviar prontamente este trabajo para ser publicado en una revista científica.
¿Qué se entiende por endogeneidad en este contexto?
La endogeneidad se entiende así: para poder aislar los fenómenos en economía, muchas veces tenemos el problema de que el comportamiento de las personas está relacionado con variables que están escondidas en el error y esas variables muchas veces están correlacionadas con la variable dependiente, lo que genera que finalmente los resultados de la investigación estén sesgados.
¿Cómo abordan este problema metodológicamente?
Para tratar de solucionar este problema, es necesario buscar un instrumento adecuado, lo que suele ser la parte más difícil de las estimaciones econométricas.
¿Qué tipo de metodología utilizan en este trabajo?
Utilizamos análisis econométricos, los cuales combinan economía y estadística. Se trata de un análisis cuantitativo propio de las ciencias sociales, en el que analizamos encuestas y utilizamos modelos económicos y econométricos. A través de regresiones, podemos evaluar si una variable afecta a otra y si ese efecto es estadísticamente significativo.
¿Algo más que quisiera agregar?
Agradezco mucho la invitación y el interés de las y los participantes en la temática presentada, además del obsequio recibido.