Gestión de calidad para la PYME chilena: Reflexiones académicas desde Ingeniería Comercial USM

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Gestión de calidad para la PYME chilena: Reflexiones académicas desde Ingeniería Comercial USM

Lionel Valenzuela

Jefe de Carrera Ingeniería Comercial USM.

Profesor Cátedras Gestión Estratégica y Seminario de Titulo USM.

Patricio Flores F.

Profesor Cátedras Gestión Estratégica y Gestión de la Calidad Total USM.

Post – Título Gestión de Calidad. U. de Valparaíso

Como académicos de la Carrera de Ingeniería Comercial de la Universidad Técnica Federico Santa María, en particular como docentes de Gestión Estratégica y Gestión de la Calidad Total, hemos impulsado durante años investigaciones aplicadas orientadas a fortalecer la competitividad de la PYME chilena. Este trabajo conjunto, realizado en terreno con empresas en pleno desarrollo y mediante metodologías basadas en normas internacionales, nos permite aportar una reflexión fundada sobre el rol que la formación universitaria puede desempeñar en el desarrollo productivo del país.

En este recorrido hemos abordado normas internacionales de alta relevancia para el ámbito nacional y empresarial, tales como ISO 9001, ISO 9001:2026 (actualización aprobada), ISO 22000 e ISO 13485:2016. Cada una de ellas ha aportado perspectivas específicas y, simultáneamente, ha evidenciado desafíos estructurales que afectan directamente a las pequeñas y medianas empresas chilenas.

Un avance relevante procedió de las investigaciones realizadas en torno a ISO 9001:2026, norma ya aprobada pero aún pendiente de publicación oficial. La decisión de un estudiante investigador de profundizar anticipadamente en sus requisitos refleja el perfil formativo que promovemos: profesionales capaces de interpretar escenarios regulatorios emergentes y traducirlos en propuestas concretas de mejora organizacional. Este tipo de proactividad —que Juran y De Feo (2023) identifican como un rasgo fundamental de la gestión moderna de la calidad— constituye una ventaja competitiva decisiva para las empresas que operan en entornos crecientemente dinámicos y exigentes.

Otro ámbito investigativo de alta relevancia fue la aplicación de ISO 13485:2016, Dispositivos Médicos – Sistemas de Gestión de la Calidad – Requisitos para Fines Reglamentarios. Aquí se evidencia una brecha preocupante: actualmente en Chile, menos del 10 % de las empresas del sector cuenta con certificación, según el Instituto de Salud Pública (ISP, 2024). Esta situación contrasta con países donde la norma es obligatoria para comercializar dispositivos médicos. Lo que está en juego no es solo la calidad empresarial, sino la seguridad de los pacientes y la confiabilidad del sistema sanitario. Tal como advierten Burgess y Whealan (2022), sin trazabilidad, control documental y evidencia objetiva, la atención en salud queda expuesta a riesgos inaceptables. La escasa adopción de esta norma requiere atención urgente, considerando que la vida de las personas depende de la robustez de estos sistemas.

Un tercer eje de investigación ha sido el análisis de ISO 22000:2018, Sistemas de Gestión de la Inocuidad de los Alimentos. Su relevancia es crítica desde la perspectiva de la salud pública. Chile posee uno de los consumos de pan más altos del mundo, por lo que garantizar la inocuidad de los alimentos básicos no es solo una exigencia técnica, sino un imperativo sanitario. Persisten riesgos de intoxicación, informalidad operativa y baja cultura preventiva que afectan tanto a consumidores como a empresas. Los estudios desarrollados en esta línea han aportado evidencia valiosa para mejorar la transparencia, fortalecer la gestión gastronómica y avanzar hacia un ecosistema alimentario más seguro, responsable y sostenible.

Asimismo, las investigaciones vinculadas a ISO 9001:2015 en contextos de digitalización demostraron que la tecnología, en ausencia de procesos robustos, no garantiza calidad. Como señalan Parasuraman y Zeithaml (2022), la experiencia del usuario depende menos de la herramienta tecnológica que de la consistencia y medición sistemática de los procesos. Nuestros estudiantes evidenciaron que chatbots, automatización y plataformas digitales solo generan valor cuando se integran en sistemas de gestión coherentes, centrados en el usuario y alineados con los objetivos estratégicos de la organización.

Todas estas experiencias confluyen en una convicción que ha orientado nuestra carrera desde sus inicios: la necesidad de formar profesionales con una comprensión profunda de la gestión de la calidad. La pertinencia de esta decisión se refuerza con la evidencia reciente. Informes elaborados por el Observatorio Grande PYME (2024) y la Memoria Integrada de Abastible (2024) coinciden en señalar que las pequeñas y medianas empresas constituyen la inmensa mayoría del sector formal y representan una proporción significativa del empleo nacional. Su magnitud económica y social las convierte en un componente esencial del tejido productivo chileno, reafirmando la importancia de fortalecer sus capacidades de gestión.

En este contexto, la Carrera de Ingeniería Comercial de la USM ha consolidado un rol estratégico en la profesionalización y sostenibilidad del sector PYME. Nuestro modelo formativo articula de manera interdisciplinaria áreas como economía, estrategia, gestión de procesos, medición del desempeño, liderazgo y gestión de la calidad, configurando una propuesta académica coherente y orientada a la realidad empresarial. Este enfoque garantiza un aporte concreto, pertinente y de alto impacto al desarrollo productivo del país.

En el Mes Mundial de la Calidad reafirmamos nuestro compromiso académico e institucional con el desarrollo del país, fortaleciendo el rol que nuestra universidad desempeña en la generación de conocimiento aplicado y en la formación de profesionales capaces de impulsar mejoras sostenibles en las organizaciones. Continuaremos promoviendo investigaciones, diagnósticos y proyectos de tesis que aborden la gestión de la calidad desde una perspectiva rigurosa, ética y orientada al impacto real en la PYME. Cada diagnóstico bien formulado y cada mejora implementada representan un acto de responsabilidad pública y un aporte directo al progreso del país.

La PYME es el principal motor de empleo en Chile, y la calidad es el motor de su sostenibilidad futura. Desde el Departamento de Ingeniería Comercial de la USM seguiremos trabajando decididamente para que Chile avance hacia un desarrollo más competitivo, seguro y responsable. No se trata solo de formar profesionales, sino de contribuir activamente al país que queremos construir.