Crisis en insumos médicos: Una reforma inaplazable

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Crisis en insumos médicos: Una reforma inaplazable

Nuestro país, enfrenta una crisis profunda en el ámbito de los insumos médicos. La falta de regulación sólida y la ausencia de estándares de calidad ampliamente adoptados no solo comprometen la seguridad de los pacientes, sino que también afectan la confianza en el sistema de salud y limitan el desarrollo del sector. Mientras países de la región avanzan en la modernización de sus sistemas, Chile permanece estancado, aumentando la brecha que lo separa de mercados internacionales más competitivos y seguros, la normativa vigente en este ámbito se encuentra desactualizada, ya que el decreto que regula los dispositivos médicos data de 1998.

Apenas el 10% de las empresas del país han implementado normativas como la ISO 13485:2016, una cifra alarmante que revela una preocupante falta de preparación. Esto no solo pone en riesgo la calidad de los tratamientos ofrecidos, sino que también dificulta el acceso a cadenas de valor globales. La falta de capacitación técnica, la escasa inversión en tecnología y procesos, y la ausencia de un marco regulatorio robusto configuran un escenario de vulnerabilidad que ya no puede ser ignorado.

La urgencia de una transformación estructural

Chile necesita un cambio urgente y profundo en la manera en que aborda la regulación y la calidad en el sector de insumos médicos. No se trata solo de cumplir con estándares internacionales, sino de proteger vidas, garantizar la eficacia de los tratamientos y posicionar al país como un actor relevante en el mercado global.

Desarrollar un marco normativo nacional alineado con la ISO 13485 debe ser la prioridad número uno. Pero esto no será suficiente sin un esfuerzo integral que incluya la capacitación técnica del personal, la modernización tecnológica de las empresas y el fortalecimiento de alianzas público-privadas para financiar e implementar estas transformaciones.

Además, es esencial establecer políticas claras que incentiven la certificación y la adopción de estándares de calidad, incluyendo requisitos en las compras públicas que promuevan la excelencia entre los proveedores. La creación de centros de excelencia para la investigación y el desarrollo en gestión de calidad aplicada a insumos médicos también podría ser un catalizador clave para el cambio.

Un llamado a la acción: actuar antes de que sea demasiado tarde

El costo de la inacción es demasiado alto. No abordar esta crisis ahora significa seguir poniendo en riesgo la salud de los pacientes, perder oportunidades económicas y consolidar una posición de desventaja frente a otros países. Chile tiene el talento, los recursos y las herramientas para liderar un cambio significativo, pero necesita voluntad política, compromiso empresarial y un enfoque estratégico coordinado.

No podemos permitirnos ser espectadores de nuestra propia crisis. Es momento de que Chile asuma su responsabilidad y tome las decisiones necesarias para transformar el sector de insumos médicos en un referente de calidad, seguridad e innovación. La salud y la confianza de nuestra sociedad dependen de ello. ¿Responderemos al desafío o seguiremos postergando lo inaplazable?.