La actividad, organizada por el Centro de Alumnos de Ingeniería Comercial USM, reunió a cerca de 70 estudiantes en una jornada de integración y apoyo mutuo, marcando el inicio del camino universitario para los nuevos estudiantes.

En una jornada marcada por la camaradería y el espíritu comunitario, el pasado sábado 31 de mayo se llevó a cabo una nueva edición del Mapadrinamiento ICOM 2025 en el Campus Casa Central de la Universidad Técnica Federico Santa María (USM). La actividad, organizada por el Centro de Alumnos de Ingeniería Comercial de Valparaíso, tuvo como objetivo principal acompañar e integrar a los estudiantes de primer año en su proceso de inserción a la vida universitaria.
El evento consistió en la asignación de un padrino o madrina —estudiantes de cursos superiores— a cada estudiante de primer año, generando un lazo de orientación y acompañamiento que se mantendrá durante toda su etapa académica. La jornada inició con una emotiva ceremonia de presentación entre padrinos y ahijados, seguida de instancias de conversación para fomentar la cercanía.
Durante la tarde, los asistentes participaron en actividades lúdicas y colaborativas orientadas al trabajo en equipo, la recreación y la sana competencia. Estas dinámicas fortalecieron los vínculos entre los estudiantes y promovieron un ambiente de confianza y apoyo mutuo dentro de la comunidad universitaria.

Según Matías González, presidente del centro de estudiantes del Campus Casa Central Valparaíso, aproximadamente 70 personas participaron de la actividad. “El Mapadrinamiento ICOM 2025 fue una instancia clave para reforzar nuestro espíritu comercial, promoviendo los valores de apoyo mutuo, compromiso y comunidad. Agradecemos a todos quienes participaron y colaboraron en esta actividad, y esperamos que este vínculo entre padrinos y ahijados perdure en el tiempo, siendo un verdadero apoyo durante este importante camino universitario”, señaló.
Para Christianne Ulloa, estudiante de primer año, participar de la actividad fue muy gratificante, mencionando «Me parecieron muy buenas las actividades organizadas por los compañeros del centro de estudiantes y lo mejor fue que muchos se animaron a participar y disfrutar. Hubo un buen ambiente en general. En el juego del ‘Si se la sabe, cante’, sí noté que a algunos les costaba participar, ya sea por vergüenza o porque no se escuchaba bien la música, lo que desmotivó un poco esa parte. Pero en general, todas las actividades estuvieron muy entretenidas y bien pensadas. A mí personalmente me gustaron bastante.”
Con esta actividad, la carrera reafirma su compromiso con el bienestar estudiantil y la construcción de una comunidad solidaria y cohesionada desde los primeros pasos en la vida universitaria.
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