Libre competencia versus regulación

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Libre competencia versus regulación

Este tema surge recurrentemente en las discusiones económicas porque tanto las intervenciones de libre competencia como las regulatorias representan formas de intervención de la autoridad en (algunos) mercados imperfectos. Sin embargo, se trata de formas distintas y conviene revisar sus diferencias fundamentales. 

La política de libre competencia está orientada a buscar que un mercado sea tan competitivo como sea posible. Se sanciona, por tanto, cualquier acción que obstaculice, o que tienda a obstaculizar, la competencia. El ejemplo clásico de esto es la colusión, que ya hemos comentado antes en otras columnas. Típicamente, las intervenciones de libre competencia suelen ser acotadas en el tiempo, destinadas a resolver un problema puntual que un mercado ha presentado, pero luego de resuelto, la autoridad se retira y deja que el mercado siga funcionando normalmente. La regulación, en cambio, consiste en una intervención permanente en un mercado, porque la autoridad ha llegado a la convicción que su intervención en ese mercado es necesaria para que funcione aceptablemente.

Un ejemplo ilustrativo se da en el mercado de servicios sanitarios. Este mercado es claramente un monopolio natural. A su casa llega sólo una red de agua potable y no tiene sentido que la autoridad busque introducir mayor competencia en el sector, promoviendo una segunda red, con los costos de inversión que ello significa, para que cada usuario pueda elegir a qué red se conecta. En cambio, lo que la autoridad si hace es vigilar que el precio al que los usuarios reciben el servicio no sea monopólico y, por ello, se establecen procesos tarifarios periódicos que acotan el precio que el distribuidor puede cobrar a sus clientes. Esta es claramente una intervención regulatoria, en donde la autoridad busca directamente maximizar bienestar.

Es interesante notar que las autoridades regulatorias son sectoriales, puesto que cada sector puede y suele presentar desafíos específicos. Las autoridades de libre competencia, en cambio, son transversales, puesto que abordan problemas de similar naturaleza en distintos sectores.

En el pasado reciente ha habido varios casos de alto impacto en libre competencia, sin embargo, también en regulación han ocurrido interesantes casos. En mi opinión, el más importante de ellos es la discusión en torno a la empresa modelo, la que en algunos sectores se considera desactualizada. Sin embargo, más que discutir si la empresa modelo está o no representando la frontera tecnológica actual en cada sector, es saber si los incentivos que la regulación genera sobre los regulados son los que la autoridad persigue.

En lo personal, me ha tocado participar más en temas regulatorios que de libre competencia, en particular, en algunos sectores específicos como telecomunicaciones o carreteras. La especificidad de las herramientas utilizadas para restringir el comportamiento de los incumbentes queda muy clara al notar que tales herramientas pueden carecer de todo sentido en otro sector.