Partida de caballo inglés

Compartir

Partida de caballo inglés

En materia económica es usual que diverja el diagnóstico de observadores que están en veredas opuestas. Lo nuevo es que dicha divergencia se mantiene aun cuando alguno de ellos cruza la calle.

Desde la vereda de Ñuble, se multiplican las voces que piden en distintos tonos medidas urgentes para enfrentar la precariedad en el mercado laboral, las altas tasas de desempleo y el bajo nivel de ingreso de los hogares. Desde la vereda de las decisiones políticas y administrativas no hay respuesta, aun cuando algunos de ellos cruzaron la calle. Los patrones de la política económica junto con la autoridad política y administrativa local – en la misma vereda de la acción pública – afirman que en la Región de Ñuble se ha registrado un “crecimiento sin precedentes en la aprobación de proyectos de inversión”. Incluidos subsidios con recursos regionales, la autoridad destaca más de USD 1.150 millones en proyectos aprobados durante el año 2024, lo que “refleja el trabajo conjunto entre el Gobierno, los gremios productivos y las empresas para impulsar el desarrollo regional”. Para cerrar, califican las medidas implementadas como “avances que no solo contribuyen al desarrollo económico de Ñuble, sino que también ayudan a diversificar la matriz productiva regional”.

Este ambiente de optimismo en la vereda de los agentes públicos contrasta radicalmente con las cifras económicas que muestra la actividad económica local. Respecto a la reciente cifra entregada por el Banco Central en el crecimiento de 2,0% del Producto Interno Bruto (PIB), los medios de prensa han sido particularmente duros. “Es un resultado que, si bien es positivo en términos absolutos, revela una preocupante estabilidad en la mediocridad”. “Dicho de otra forma, la región parece haberse acomodado en su tasa tendencial, sin señales claras de despegue económico”, señalan. Igual opinión existe en los gremios empresariales, en los parlamentarios de la región y en los hogares de Ñuble.

¿Cuál de las dos veredas está en la razón? Depende a quién le aprieta el zapato. Los gremios productivos quieren maximizar sus ganancias; los trabajadores buscan mantener su trabajo y mejorar sus remuneraciones; los desempleados buscan empleos dignos; los hogares buscan mejores oportunidades para las nuevas generaciones; y, quienes administran el gobierno, buscan mantener su posición de privilegio. En este cruce de incentivos, muchos de ellos rivales, no debiese extrañar que ocurran monólogos en lugar de diálogo. Lo preocupante es que para Ñuble esta forma de comunicación es la norma, no la excepción.

En efecto, al igual como ocurre en el hipódromo, los organismos públicos utilizan anteojeras. Se busca, con ello, evitar distracciones y mejorar el desempeño funcionario. También se usan para corregir desviaciones y optimizar el esfuerzo de los agentes. Se busca avanzar en el logro de un objetivo, sin mirar para el lado. Como el lector podrá suponer, la duplicidad de esfuerzo y las bajas por fuego amigo, son los vectores de ineficiencia y barreras para que dichos objetivos comunes sean cumplidos. Con ello, se debilita la institucionalidad diluyendo los recursos en programas y acciones electoralmente favorables, pero estériles en materia de desarrollo. En resumen, aún cuando se parta como caballo inglés, en los hechos, la llegada es más parecida a la de un burro.

Publicado originalmente en Diario La Discusión