Tributación y desempeño económico: por qué Chile requiere un enfoque más allá de las tasas impositivas

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Tributación y desempeño económico: por qué Chile requiere un enfoque más allá de las tasas impositivas

El vínculo entre política tributaria y desempeño económico suele asumirse como directo, pero la evidencia empírica muestra una relación más contingente. Una menor carga impositiva puede modificar los incentivos marginales a invertir y emprender —como plantea la curva de Laffer, donde la recaudación depende de la interacción entre tasa y base imponible—, pero ello no implica que toda rebaja genere mayor dinamismo ni que posea efectos autofinanciados. La literatura comparada subraya que los resultados dependen de la estructura productiva, la calidad regulatoria y la eficiencia del gasto público.

La experiencia internacional confirma esta heterogeneidad. En Estados Unidos, la reforma de 2017 redujo la tasa corporativa de 35% a 21% y elevó el PIB, aunque con un deterioro fiscal significativo. En contraste, los países nórdicos muestran que una carga tributaria elevada no inhibe necesariamente el crecimiento. Según la OCDE, en 2024 Dinamarca recaudó 45,2% del PIB, Suecia 41,4% y Finlandia 42,2%, cifras muy superiores al promedio OCDE. Aun así, estas economías sostienen altos niveles de productividad, capital humano e innovación, lo que evidencia que la capacidad estatal y la calidad institucional median de manera decisiva la relación entre impuestos y desempeño económico.

El caso chileno refuerza esta lectura. Con una carga tributaria de 20,6% del PIB en 2023 y una tasa corporativa de 27%, el país no ha logrado traducir su menor presión fiscal en mayor dinamismo. La OCDE advierte un debilitamiento del crecimiento potencial asociado al estancamiento de la productividad total de factores. En 2024 el PIB creció 2,6%, pero la inversión fija retrocedió 1,4%, señal de que los cuellos de botella estructurales —y no la tasa impositiva en sí misma— constituyen el principal freno al crecimiento.

El margen fiscal también es limitado: la deuda bruta bordea 41% del PIB y el déficit proyectado para 2026 alcanza 1,8%. En este contexto, una rebaja tributaria sin un aumento sostenido de la inversión y del empleo formal podría erosionar la sostenibilidad fiscal, restringiendo el espacio para políticas contra cíclicas e inversiones públicas estratégicas.

La evidencia converge en una conclusión: la política tributaria puede contribuir al crecimiento, pero no sustituye una estrategia integral de productividad. Sin modernización regulatoria, fortalecimiento del capital humano, innovación e infraestructura, una rebaja de impuestos corre el riesgo de transformarse en consigna más que en política efectiva de desarrollo