Un principio general de eficiencia

Compartir

Un principio general de eficiencia

En la columna anterior me referí a la gestión de emergencias e hice una propuesta de mejora. Luego de pensarlo en mayor profundidad, creo que estamos en presencia de un principio más general, para un uso eficiente de los recursos es importante definir adecuadamente el servicio al que se sirve, así como clasificar las intervenciones en políticas de oferta, de demanda o de mercado.

En la aplicación discutida en la columna anterior, el servicio era, genéricamente, los servicios públicos en red y el recurso a asignar eran las cuadrillas, en donde propusimos una política de oferta. Pero un principio similar aplicaría si el servicio fueran los tratamientos para el cáncer y el recurso los equipos médicos. Así como, en caso de emergencias climáticas, un uso eficiente de las cuadrillas pasa por no especializar la asignación en servicios específicos, una asignación eficiente de los equipos médicos pasa por no especializar su asignación en recintos específicos. En particular, un equipo médico debe poder moverse al recinto donde tenga los servicios complementarios para funcionar. Adicionalmente, por el lado de la demanda, en el caso del cáncer cabe explorar una política de demanda, no puede haber una lista de espera específica para cada recinto, sino que debe ser nacional. 

Otra aplicación de este principio general se puede dar en el mercado del agua. Una política de demanda sería, por ejemplo, optimizar la tecnología de riego. Una política de oferta sería incrementar la cantidad de embalses para disponer de más agua para riego, finalmente una intervención de mercado sería, por ejemplo, mejorar la gestión del agua para facilitar que oferta y demanda se encuentren. Es conocido, por ejemplo, que por problemas informacionales una oferta podría no encontrarse con la demanda, haciendo colapsar un mercado por completo. Otras aplicaciones pueden darse en distintos contextos, por ejemplo, organizacionales, comunales, regionales o nacionales.

Es comprensible que en algunos servicios se aspire a que su provisión esté más allá de una lógica económica de oferta y demanda, sin embargo, partiendo de la situación actual, si existe algún espacio de mejora no tiene sentido no aprovecharlo, mientras tanto se explora la viabilidad de soluciones más allá de la economía.